El equipo de KPMG acompañó a Azucarera en todo el proceso de transformación, desde el análisis y diagnóstico de las necesidades de la compañía a su estrategia de implantación.
En una primera fase, se analizó en profundidad el sistema de back office en todas las áreas de negocio. El objetivo era identificar posibles mejoras, evitar las duplicidades y fomentar la cooperación entre las distintas áreas. La mayoría de estas mejoras pasaba por la digitalización, automatización y el empleo de nuevas plataformas y canales.
Una vez categorizadas y priorizadas estas mejoras, se pasó al cómo. Para hacer realidad la transformación completa del grupo, se trazó un nuevo modelo operativo y organizativo, identificando los principales puntos de mejora. Posteriormente, se desarrolló una estrategia de implantación, para acompañar a Azucarera en su completa transformación cultural.