La encuesta advierte que las nuevas tendencias globales, la rápida urbanización y el comportamiento de los consumidores provocará una gran modificación en el panorama automotriz durante los próximos cinco años. Se espera que dicho impacto se experimente en toda la cadena de valor automotriz, por lo que se esperan cambios radicales en los modelos de negocio, tanto de los fabricantes de automóviles y como de sus proveedores.