En ese sentido, es importante considerar tres aspectos.
1. Obtener información precisa de cada área
Contar con datos confiables es una necesidad para reportar los resultados financieros, planear los objetivos futuros de desempeño, evaluar el riesgo y entender las necesidades del mercado.
¿Cómo lograrlo? En KPMG podemos asistirle en el desarrollo de estándares y métodos de gobernabilidad amplia de los datos que se generan en cada área, apoyándose en tecnología accesible en tiempo real que le permitan tener información tan precisa y amplia como sea posible, en la que puede confiar para la toma de decisiones clave.
2. Sumergirse en la complejidad del negocio y hacer los cambios estructurales necesarios
Muchas veces, para evitar los obstáculos es necesario hacer giros repentinos de timón sin tomar en cuenta su eficacia, la duración de su impacto o sus consecuencias no deseadas. Una manera de prevenirlo es ir de la punta del iceberg hacia abajo, sumergirse en complejidad inherente a su negocio, hacer los cambios necesarios al modelo de negocio que puedan tener un impacto duradero.
Al mismo tiempo, puede aprovechar la tecnología que puede habilitar a su compañía para desempeñarse de manera efectiva, así como analizar la estrategia de capital humano para planear sus futuras necesidades de talento y habilidades profesionales.
Así, puede tener una mayor seguridad para saber si sus procesos actuales realmente agregan valor, para ahorrar costos y tiempos, en vez de hacer adquisiciones fragmentadas y gastos innecesarios.
3. Enfocarse al desempeño sostenible
Encuentre y retenga al talento que necesita. Construya los procesos y disciplinas que le permita llevar el control del negocio. Y, sobre todo, obtenga el entendimiento necesario para administrar el riesgo a su favor. Sólo así podrá hacer los cambios estructurales que requiere para mejorar la manera en que opera.
Antes era común enfocarse en el refinanciamiento del negocio más que en la reingeniería del mismo. Hoy es tiempo de considerar un cambio sostenible.
Considere su compañía como una sola unidad. No se trata de cómo hacer que Recursos Humanos o TI trabajen más eficientemente, sino de convertirla en un todo más eficiente a largo plazo. ¿Cómo? Manteniendo el rumbo, estableciendo los comportamientos necesarios y fijando un futuro más sostenible y rentable.