En KPMG podemos ayudarle a asegurarse de que dispone de un argumento empresarial/de negocio de peso para la escisión, que la estructura financiera es eficiente en términos fiscales y que se ha desarrollado un adecuado plan del proceso de separación:
- Presentación del argumento empresarial/de negocio
La dirección del grupo debe comunicar el potencial de crecimiento del negocio como entidad independiente, respaldando su argumento con una trayectoria financiera creíble y su correspondiente estudio de mercado. El argumento empresarial/de negocio puede incluir, además, un informe detallado dirigido a la organización financiadora, en caso de que el método elegido fuera una escisión y salida a bolsa, o una Due Diligence iniciada por el vendedor, en el caso de una venta comercial. Es necesario que los inversores comprendan la base de la valoración – en relación con la propiedad intelectual, la gama de productos o las marcas – y tengan la convicción de que se dispone del equipo directivo adecuado para llevar a cabo el plan de negocio.
- Facilitando el proceso de escisión.
Los pasos clave para gestionar el proceso de separación incluyen, entre otros: la definición de la propiedad de los activos, la identificación e imputación de pasivos y contingencias y la formalización de contratos conforme a las condiciones del mercado en relación con los servicios de transición, así como la definición de problemas relativos a personas y aspectos operativos. La dirección deberá implantar el proceso del cambio al mismo tiempo que gestiona el negocio. Asi mismo, deberá disponerse de procedimientos internos y de gobierno corporativo eficaces para controlar los riesgos empresariales que la entidad abordará como sociedad independiente.