Con frecuencia se recurre a los departamentos financieros o de administración para reducir los gastos generales, mientras, cada vez, se les exige mejores niveles de servicio, especialmente en casos como la transición hacia las Normas Internacionales de Información Financiera.
Por otro lado, las nuevas regulaciones están poniendo especial énfasis en la calidad de la información financiera y en sus plazos de emisión.