Cada vez se exige más a la alta dirección que mejore las capacidades de gobierno corporativo, aumente la supervisión y la transparencia, y gestione los riesgos, además de incrementar el rendimiento y la rentabilidad.
Estas expectativas surgen en un momento en el que las condiciones económicas han provocado recorte de costes y cambios organizativos que, a su vez, han incrementado la exposición a riesgos. Un alto número de entidades están haciendo frente a esta situación mediante el uso de programas, procesos o técnicas de Auditoría Continua/Seguimiento Continuo (AC/SC) dirigidas a gestionar riesgos, reducir costes, mejorar el rendimiento y crear valor.
Mediante la implantación de estos procesos de AC/SC es posible cumplir los crecientes requerimientos regulatorios y de gobierno corporativo, mejorar la supervisión de la gestión de riesgos e impulsar el rendimiento estratégico.