Tras la crisis financiera las organizaciones tendrán que hacer frente a importantes retos. A raíz de la fragilidad económica, el área de TI se ve a menudo como una estructura costosa y rígida que no cumple las expectativas, aunque actualmente se está produciendo un cambio de paradigma: la transición de una función local a la centralización de los servicios de TI. Cada vez más organizaciones utilizan soluciones como la informática en la nube (cloud computing) para reducir el gasto en TI, incrementar la rapidez de las implantaciones y garantizar un enfoque de negocio innovador. No obstante, también están surgiendo dudas en torno a la seguridad, el cumplimiento y la privacidad.