El hecho de que muchos de los mercados más desarrollados vayan a la zaga de sus homólogos en los mercados emergentes resulta, sin duda, sorprendente. Por lo tanto, aún hay margen de maniobra para expandirse en las economías avanzadas. Parece que los mercados emergentes se están dando cuenta, rápidamente, de que las redes sociales representan una nueva oportunidad para superar la competencia en los mercados desarrollados.