Detalles

  • Sector: Sector Financiero, Banca
  • Tipo: Nota de Prensa
  • Fecha: 22/08/2014

KPMG insta a los bancos europeos a anticiparse a la publicación de los resultados de la evaluación del BCE, para demostrar su fortaleza 

  • La firma recomienda que tomen medidas proactivas cuanto antes para abordar las necesidades de capital que probablemente se derivarán de dicha evaluación, y que no esperen hasta la publicación de los resultados a finales de octubre.
  • Gestionar ahora los resultados de los AQR reducirá los posibles riesgos y presiones resultantes de la cumbre del G20 que se celebrará en noviembre en Brisbane.
  • Se trata de una oportunidad única de presentar una estrategia para la rentabilidad a largo plazo, respaldada por el “sello de aprobación” del BCE en los balances de los bancos.

Antes de que el Banco Central Europeo (BCE) asuma la supervisión bancaria de los bancos más importantes de la Eurozona en noviembre, la firma de servicios profesionales KPMG sugiere a las entidades europeas a anticiparse y no esperar hasta la publicación de los resultados para actuar.

 

En lo que puede considerarse el ejercicio de due diligence más importante de la historia, el BCE tiene previsto publicar a finales de octubre los resultados de su evaluación global, que engloba una evaluación del riesgo supervisor, la prueba de resistencia (stress test) y un análisis de la calidad de los activos (AQR, por sus siglas en inglés).

 

El BCE ha indicado que los bancos tendrán entre seis y nueve meses para abordar el déficit de capital después de que se publiquen los resultados agregados a finales de octubre. Sin embargo, KPMG cree que la publicación de los resultados de los AQR por parte del BCE y de las metodologías de los test de estrés, combinada con la información divulgada por la autoridad nacional competente y el auditor, ya es suficiente para que los bancos deduzcan el posible nivel de impacto que tendrá la evaluación sobre el capital y las posteriores actuaciones requeridas.

 

KPMG recomienda a los bancos cuyo equipo directivo crea que podrían suspender esta evaluación que aprovechen la situación actual de los mercados de capital, que ya han permitido a los bancos recaudar 45.000 millones de euros en capital de nivel 1 ordinario entre julio de 2013 y mayo de 2014. Se aconseja que los bancos que esperan obtener un aprobado raspado se planteen un cambio más sutil en relación con el capital, la combinación de activos y el apalancamiento.

 

Stephen Smith, corresponsable del grupo de trabajo de AQR de KPMG, explica que “básicamente, los bancos deberían disponer ya de información suficiente para actuar con respecto a la evaluación global. Las medidas preventivas demostrarán la fortaleza de los bancos, en lugar de esperar a que les digan qué deben hacer. Toda demora supone exponerse al deterioro de las actuales condiciones favorables de los mercados de capital”.

 

“El BCE y las autoridades nacionales han mostrado especial interés por garantizar que los datos clave para el análisis final de la evaluación son correctos. Para tal fin, muchas autoridades nacionales han informado a los bancos sobre los principales problemas y, por tanto, la mayoría de ellos ya está en condiciones de tomar decisiones estratégicas”.

 

En palabras de Stephen Smith, “antes de la cumbre del G20 que se celebrará en Brisbane, prevemos que van a surgir más cuestiones sobre la estabilidad financiera. No conviene que los grandes bancos europeos se enfrenten a la doble amenaza de demandas de capital adicional incluidas en el comunicado del G20, además de los resultados de los AQR y de los test de estrés, que se publicarán aproximadamente al mismo tiempo. Gestionar desde ahora los resultados de los AQR reducirá los riesgos y demostrará que los bancos europeos están bien preparados en comparación con sus homólogos internacionales”.

 

Francisco Uría, corresponsable del grupo de trabajo de AQR de KPMG y socio responsable del Sector Financiero de KPMG en España, añade que “las percepciones de los inversores con respecto al sector bancario europeo han estado dominadas por preocupaciones no resueltas sobre la calidad de los balances de los bancos. El ’sello de aprobación’ implícito del BCE deberá poner fin a estas preocupaciones. No obstante, la rentabilidad sigue siendo un problema general de todo el sector”.

 

“La evaluación global –continúa Uría- pone punto final a lo que lleva mucho tiempo preocupando a los mercados en relación con los balances de los bancos europeos. Se trata de una oportunidad única para que los bancos centren la atención de los inversores en sus estrategias a largo plazo para lograr un aumento de beneficios y prosiga así la revisión de la valoración del sector bancario europeo”.

 

 

 

 

Para más información:

Comunicación KPMG

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