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  • Servicio: Corporativo
  • Tipo: Nota de Prensa
  • Fecha: 13/01/2014

El 80% de las empresas familiares españolas espera crecer en los próximos seis meses 

Según la primera edición del Barómetro de la Empresa Familiar, realizado por KPMG en colaboración con las Asociaciones Territoriales vinculadas al Instituto de la Empresa Familiar.

 

  • El 74% de las compañías familiares ha aumentado su presencia en el exterior en el último medio año.
  • El 53% se plantea oportunidades de inversión en destinos como Latinoamérica, Europa o Asia.
  • A pesar de que el 44% sostiene que su facturación se ha reducido en los últimos seis meses, el 26% dice haber aumentado sus ventas en el mismo periodo.

El 80% de las empresas familiares españolas espera crecer en los próximos seis meses. De éstas, el 31% cree que lo hará en el exterior y el 24% en el mercado local, mientras que un 25% prevé crecer en ambos mercados. Ésta es una de las principales conclusiones de la primera edición del Barómetro de la Empresa Familiar, un estudio realizado por KPMG en colaboración con las Asociaciones Territoriales vinculadas al Instituto de Empresa Familiar, que analiza la situación y principales indicadores de las compañías familiares españolas mediante una comparativa con la media europea.

 

El informe pone también de manifiesto que las empresas familiares españolas apuestan por la internacionalización, ya que un 74% afirma haber incrementado su presencia en el exterior, porcentaje muy por encima de la media europea, donde sólo lo ha hecho el 59%.

 

Para Juan José Cano, socio responsable de Empresa Familiar de KPMG en España, “la empresa familiar está aprovechando las enormes posibilidades que ofrece el mercado exterior. No obstante, posicionarse en un mercado tan competitivo, requiere diferenciarse en calidad, diseño, marca o servicio. Además, hay que efectuar una correcta selección de los mercados y una exhaustiva evaluación de riesgos”.

 

En materia de inversión, las empresas españolas y europeas coinciden en que seguirán centradas en su actividad principal (36% y 48% respectivamente), mientras que el 29% de España y el 26% de Europa apostarán por la internacionalización, así como el 24% y el 17% por la diversificación de sus actividades, respectivamente.

 

Al plantearse oportunidades de inversión a futuro, ambas coinciden en situarlas más allá del mercado propio (63% las europeas frente al 53% las españolas). Los principales destinos para las empresas familiares españolas son Latinoamérica (22%), Europa (10%) y Asia (7%). Para la media europea, Asia es el mercado más atractivo, con el 16% del total, tras los propios socios de Europa, que son preferenciales para el 20%.

 

A pesar de las buenas previsiones, las empresas familiares españolas parecen atravesar por una situación más compleja que las del resto de Europa ya que, en los últimos seis meses, la facturación ha disminuido para el 44% de las compañías encuestadas, mientras que en el panorama europeo la reducción afectó al 31%. Frente a ello, una de cada cuatro españolas (26%) ha experimentado un aumento en sus ventas, un dato inferior al del resto de empresas familiares en Europa (43%).

 

En el análisis de los principales problemas identificados por este tipo de empresas en la actualidad, las complicaciones parecen centrarse en el descenso de la facturación por disminución del volumen y de la rentabilidad para el 58% y el 51% de los encuestados, respectivamente. El acceso limitado al crédito para poder llevar a cabo inversiones (21%) y para sus actividades diarias (18%) también preocupa más a las empresas familiares españolas que a la media europea, en cuyo caso se reducen hasta el 17% y 11% respectivamente. Por su parte, mientras la captación y retención del talento supone un reto importante para el 23% de las empresas europeas, en el caso de España sólo preocupa al 7%.

 

El 61% de las empresas familiares españolas ha tenido problemas de acceso a financiación en los últimos seis meses, frente al 51% en Europa. Las principales consecuencias señaladas son los problemas ocasionados con la gestión de tesorería para el 20% de las españolas y el 19% de las europeas, así como las dificultades para promover nuevas inversiones o internacionalizarse (12% y 10% respectivamente). No obstante, destaca que a pesar de haber notado las restricciones en la concesión del crédito, el 17% de las empresas familiares de España asegura que este hecho no ha tenido un impacto significativo sobre su actividad (13% para la media europea).

 

En cuanto a los motivos que consideran que se encuentran detrás de los problemas de acceso a financiación, las empresas españolas apuntan al incremento de las garantías necesarias (32%) y de los tipos de interés (30%). La reducción de las cantidades concedidas es el motivo para el 24% de los empresarios españoles encuestados.

 

A la hora de obtener financiación, la opción más atractiva para la empresa española es el crédito bancario (39%), seguida de los fondos propios (38%). Las alianzas en el sector son la mejor opción para el 8%, mientras que la entrada en mercados alternativos o la participación de socios financieros obtienen cada una el 6% de las respuestas, similar a la media europea.

 

“Aunque la financiación bancaria seguirá existiendo, los requisitos de acceso a ella van a ser mucho más elevados. Por ello, las empresas familiares deben valorar otras opciones como dar entrada a la inversión de fondos o capital riesgo, el Mercado Alternativo Bursátil o el Mercado Alternativo de Renta Fija, entre otras alternativas de financiación”, apunta Juan José Cano.

 

Si bien el 25% de las empresas familiares españolas afirma haber creado empleo durante los últimos seis meses, el 37% aún se ha visto obligado a reducir sus plantillas. En comparación con Europa, se atisba una mayor complejidad del mercado laboral, ya que el 40% de las empresas familiares europeas señala haber contratado nuevo personal y tan sólo el 24% haberlo reducido en los últimos seis meses.

 

El informe destaca que los responsables de las empresas familiares otorgan gran importancia a factores como mantener el control familiar, preparar la sucesión o formalizar el papel de la familia en la gestión de los negocios. “Para todos esos extremos, una buena planificación e implantación de sistemas de gobierno corporativo se revela crucial”, concluye Juan José Cano.

 

La empresa familiar española ha sido contundente a la hora de señalar qué cambio regulatorio encontraría más beneficioso. Así, una reducción de los impuestos y la menor cotización a la Seguridad Social son los cambios apuntados por la mayoría, el 75% y 67% respectivamente. La simplificación de los acuerdos laborales, por su parte, es la medida a tomar por el 58%.

 

Para más información:

 

Comunicación KPMG

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