Las compañías operan con personas, empresas y países que hablan en distintos idiomas y poseen culturas, prácticas y éticas diferentes en los negocios. Como consecuencia de ello, es posible que, involuntariamente, las organizaciones se encuentren expuestas a una variedad de riesgos potenciales como lavado de dinero, fraude, corrupción, espionaje industrial y hasta crimen organizado y terrorismo. ¿Cuánto conoce usted sobre los terceros con los que se vincula su compañía?